domingo, 28 de diciembre de 2008

TODO ESTA CONECTADO (Tercera parte) EDGAR CAYCE




Edgar Cayce (1877/1945) de quien hablé en esta entrada, está considerado el mejor vidente de todos los tiempos. Fue capaz de predecir su propia muerte. Aquí os dejo el enlace de la página oficial en español, y esta otra, para aquellos que aprovecharon mejor que yo las clases de inglés ;).
La fundación A.R.E de Edgar Cayce cuenta con médicos y psicólogos que continuan investigando el enorme material que dejo, 14.305 lecturas que son las transcripciones por escrito de los episodios que vivió cuando entraba en trance, y que se encuentran en su fundación a disposición de todos los estudiosos que lo deseen. La A.R.E. recibe importantes subvenciones por parte del gobierno norteamericano, que persiguen un interés únicamente de tipo militar, la telepatía, la videncia o la precognición entre otras podrían ser unas "suculentas" capacidades a disposición de los militares.

Mi intención era hacer un brevísimo resumen de su biografía, pero me parece toda su vida tan interesante que os dejo el capítulo VI que escribieron sobre él Jacques Bergier y Louis Pauwles en el magnífico libro "El retorno de los brujos". Es un poco largo, pero como no actualizo el blog muy a menudo podéis ir leyéndolo poco a poco ¿no? jajajaja ;-)


"El pequeño Edgar Cayce estaba muy enfermo. El médico rural estaba a la cabecera de su lecho. No había manera de sacar al muchacho de su estado de coma. De pronto, bruscamente, sonó la voz de Edgar, clara y tranquila. Y, sin embargo, dormía. «Le diré lo que tengo. He recibido un golpe en la columna vertebral con una pelota de béisbol. Hay que hacer una cataplasma especial y aplicármela en la base del cuello». Con la misma voz, el chiquillo dictó la lista de plantas que había que mezclar y preparar. «De prisa, pues el cerebro está en peligro de ser alcanzado»Por si acaso, le obedecieron. Por la noche, había cedido la fiebre. Al día siguiente, Edgar se levantó, fresco como una lechuga. No se acordaba de nada. Ignoraba la mayoría de las plantas que había mencionado. Así comenzaba una de las historias más asombrosas de la medicina.

Cayce, campesino de Kentucky, completamente ignorante, poco inclinado a usar su don, y que se lamentaba sin cesar de no ser «como todo el mundo», cuidará y curará, en estado de sueño hipnótico, a más de quince mil enfermos, debidamente homologados.



Obrero agrícola en la granja de uno de sus tíos, después dependiente de una librería de Hopkinsville y por último dueño de una tiendecita de fotografía donde se propone pasar tranquilamente sus días, hace de taumaturgo contra su voluntad. Su amigo de la infancia, Al Layne, y su novia, Gertrudis, unirán sus fuerzas para obligarle. Y no por ambición, sino porque no tiene derecho a guardarse su poder, a negarse a ayudar a los afligidos. Al Layne es un tipo enfermizo, siempre está malo, se arrastra. Cayce consiente en dormirse: describe los males y dicta los remedios. Cuando se despierta exclama: «Esto no es posible; no conozco la mitad de las palabras que has anotado. ¡No tomes esas drogas, es peligroso! No comprendo nada. ¡Todo esto es cosa de magia!» Se niega a volver a ver a Al y se encierra en su gabinete de fotografía. Ocho días más tarde, Al llama a su puerta: jamás se ha encontrado tan bien.La pequeña ciudad se conmueve; todos quieren consultarle. «No voy a ponerme a curar a la gente porque hablo en sueños». Acaba por aceptar, con la condición de no ver a los pacientes, por miedo de que, al conocerlos, su juicio se vea influido; con la condición de que algún médico asista a las sesiones; con la condición de no cobrar un céntimo y no recibir siquiera el menor regalo.



Los diagnósticos y las prescripciones formulados en estado hipnótico son de una precisión y sutileza tales, que los médicos están convencidos de que se trata de un colega disfrazado de curandero. Limita sus sesiones a dos por día. No es que tema la fatiga, pues sale de sus sueños muy descansado. Es que quiere seguir siendo fotógrafo. No trata en absoluto de adquirir conocimientos médicos. No lee nada, continúa siendo el hijo de unos campesinos, provisto de un vago certificado de estudios. Y se rebela contra su extraña facultad. Pero, en cuanto decide dejar de emplearla, se queda afónico.



Un magnate de los ferrocarriles americanos, James Andrews, acude a consultarle. Le prescribe en estado de hipnosis, una serie de drogas y, entre ellas, cierta agua de orvale. No hay manera de encontrar este remedio. Andrews hace publicar anuncios en las revistas médicas, sin resultado. En el curso de otra sesión, Cayce dicta la composición de aquel agua, extremadamente complicada. Después, Andrews recibe una respuesta de un joven médico parisiense: el padre de este francés, que también era médico, había elaborado el agua de orvale, pero había dejado de explotarla hacía cincuenta años. La composición era idéntica a la «soñada» por el modesto fotógrafo.El secretario local del «Sindicato de Médicos» se apasiona por el caso Cayce. Convoca un comité de tres miembros, que asiste a todas las sesiones estupefacto. El «Sindicato General Americano» reconoce las facultades de Cayce y le autoriza oficialmente a realizar «consultas psíquicas».



Cayce se ha casado. Tiene un hijo de ocho años, Hugh Lynn. El niño, jugando con unas cerillas, provoca la explosión de un depósito de magnesio. Los médicos pronostican la ceguera total en plazo breve y recomiendan la ablación de un ojo. Aterrorizado, Cayce se sume en uno de sus sueños. En estado hipnótico, se pronuncia contra la ablación y prescribe quince días de aplicación de compresas de ácido tánico. Según los especialistas es una locura. Y Cayce, presa de los mayores tormentos, apenas se atreve a desoír sus consejos. Al cabo de quince días, Hugh Lynn está curado.



Un día, después de una consulta, sigue dormido y dicta, una tras otra, cuatro recetas muy precisas. No se sabe a quién pueden referirse, y es que han sido formuladas por anticipado para los cuatro próximos enfermos. En el curso de una sesión, prescribe un medicamento al que llama «Codirón» y da la dirección de un laboratorio de Chicago. Llaman por teléfono. «¿Cómo pueden haber oído hablar del "Codirón"? Todavía no ha sido puesto a la venta. Precisamente acabamos de realizar la fórmula y de ponerle el nombre».Cayce, aquejado de una enfermedad incurable que sólo él conocía, muere el día y a la hora que había anunciado: «El cinco por la noche, estaré definitivamente curado». Curado del mal de ser «algo distinto».



Interrogado durante su sueño sobre su manera de proceder, había declarado (sin acordarse de nada al despertar, como de costumbre) que se hallaba en condiciones de ponerse en contacto con cualquier cerebro humano viviente y de utilizar las informaciones contenidas en aquel o en aquellos cerebros para dar el diagnóstico y el tratamiento de los casos que se le presentaban. Era tal vez una inteligencia diferente la que entonces se animaba en Cayce, y que utilizaba todos los conocimientos de la Humanidad, como se utiliza una biblioteca. pero casi instantáneamente, o al menos a la velocidad de la luz o de la electromagnética. Pero nada nos permite explicar el caso de Edgar Cayce, de esta manera o de otra. Lo único que se sabe cierto es que un fotógrafo de pueblo, sin curiosidad ni cultura, podía ponerse, a voluntad, en un estado en que su espíritu funcionaba como el de un médico genial, o mejor, como todos los espíritus de todos los médicos juntos."




Predijo una serie de profecías algunas de las cuales se pueden leer aquí.

19 comentarios:

Striper dijo...

Sinceramente desconocia tantas cosas de el. Bon dia.

FeRReT ® dijo...

Pues claro que está todo conectado!!
son caminos que ya están trazados, y que sólo aLGuNoS son capaces de ver antes... Si te contara mi querida ReiNa MaDRe de la Blogósfera... mi terapeuta holñistica dice que tengo el don de ser vidente en sueños... he soñado las cosas más fuertes que han pasado en mi vida, soñé muertes y "otras cosas" que ya sabes, todo antes!!
Lo malo es que cuesta tener conciencia de ésto, y generalmente despueeeeeés de lo sucedido uno se dá cuenta de que pudo hacer algo antes, pero como te dije: son caminos ya trazados y poco se puede hacer, no¿?¿?¿?¿?

Y... torcerle el brazo al destino? pues cierto... eso tb se podría hacer...

Bss querida mía, y que el año que se inicia sea el mejor que imagines...

FeRReT ® dijo...

ahora dime...
tú crees que estos mismos encuentros, el tuyo con el mío -por ejemplo- no estaba ya previsto?¿?¿?¿?¿? ahhhh¿?¿?¿?


;) Besos de CHoCoLaTe

lola dijo...

Merche, que tengas una buena entrada de año con mucho amor, salud y ¿por qué no? dinerito, que nunca viene mal, aunque no sea lo más importante.
Saludos!

fire dijo...

ufff merche...
cuanta razon....y cuanto daria para pensar y para reflexionar este tema...
yo ahora mismo lo que quiero es conectarte un abrazo que te mande energia positiva apra este año que hoy empieza...
que seas feliz cielo....
muaskkkkk

amor dijo...

hasta cierto punto me echo a llorar con lo que cuentas, más que nada porque la ceguera y la falta de fe de muchos impiden la curación, el bienestar, la paz, la felicidad, en fin

yo me apunto a ser algo distinto, de todo corazón

un beso

pilarmandl dijo...

¡Gracias por tus comentarios!
Esperamos el siguiente impacientes...
yo creo que los caminos estén trazados, siempre se puede elegir.
Un beso

Zerep Nauj dijo...

ya he cruzado tu puerta. Estado meditando y casi me vuelvo loco. Asi que volvere a escribir. Un beso, mi niña

yolanda dijo...

jajajajaja nena, te enlacé desde el blog de Enkil en el que he editado un comment sobre la conexión y me encuentro con tu "tercera parte"! Un beso muy fuerte

yolanda dijo...

Bueno, empecé a leer y como ya veo que el texto es largo y jugoso lo imprimiré y lo leeré tranquilamente. Me has hecho recordar que en la libreria Excellence de Barcelona hay anunciada una charla de Brian Weiss (autor de "Muchos cuerpos, una sola alma", entre otros de sus libros), si te animas igual podríamos coincidir. Otro beso!

Ruben y Nuria dijo...

Merchecicaaaaaaaaaa...

Yo tb me alegro de encontrarte, al cerrar el otro blog no guardé las direcciones de mi peña y me cuesta un ojo iros encontrando. Aprovecho que me has encontrado y te agrego a mis favoritos, y ya de paso a ferret, a gambu y algún otro que iré viendo...

Gracias por lo de guapo, pero estoy igual, con la misma cara de siempre pero 15 kilos más elgado.

Besicos mañicos.

Ruben y Nuria dijo...

Por cierto, a ver si le puedes decir a jenni que me invite a su blog, que anda que no poder entrar, jejje...

MeRCHe dijo...

Hola a todos, tengo algunos problemillas con la conexión a internet y sólo me puedo conectar a ratitos, el hifi del portátil que anda mal configurado.
De momento deciros que ando por aquí y espero que pronto pueda volver a la "rutina"
Besitos

Gambutrol dijo...

walaaaaa pero que mal rollo!!! Con lo aprensivo que soy para esas cosas... brrr... toda la piel de gallina. Cuando empecé a leer (que pensé, ya le vale a la jodía esta como se pasa de largo) pensaba: si anda y qué más!, pero tantos casos y que estén doumentados... uff. No sé yo ni creo ni dejo de creer porque me da bastante mal rollito.

Mónica dijo...

hola merche, perdona pero me emocionó tanto encontrarte en un post de 2007 que no lei tu post, solo quise saludarte y decirte que ahora que te vi, me doy cuenta que te he extrañado amiga.

Bsss. ¿Qué tal estás? ¿y el 2009? como te trata?
Nos vemos ¿si?

...solo una mujer. dijo...

Hola Merche,
Hace siglos que no entro por esta parte del mundo cibernético... sí, lo sé, no se puede dejar a la gente así aparcada, pero es que mi vida se ha vuelto loca!!! Actividad y más actividad. Pero prometo enmendarlo todo lo que pueda.
Y ahora paso a decirte que me ha impresionado la biografía de este hombre. No lo había oido nunca pero me ha encantado!!! Está en la dinámica de lo que siento y vivo: que todos estamos conectados, más allá del pc ;-)
Un abrazo guapa!!!

Madame X dijo...

Qué interesante. No tenía ni idea. Me lo he leído del tirón.

ysf dijo...

A ver si este mensaje sí se graba! Nena actualiza que se te echa de menos. Un beso

MeRCHe dijo...

Cierto tengo que actualizar lo siento y disculpas espero estar pronto en ello.
besitos