sábado, 4 de abril de 2009

Bolonia, el plan que viene "pegando" fuerte

Los estudiantes universitarios están llevando a cabo una serie de manifestaciones para luchar contra el llamado "Plan Bolonia" que, básicamente, consiste en una reforma de la universidad. Los cambios no suelen gustar ya que siempre hay el temor de que quiten lo bueno, nos dejen lo menos bueno, y, además, nos traigan algo peor. Tras esta reforma, la universidad pública nunca volverá a ser la que fue, y no precisamente para mejorar.
Por supuesto estoy en contra del "Plan Bolonia" :) en concreto.



Copio y pego este artículo visto en http://www.buscaexamen.com/blog/2008/06/bolonia-o-la-mercantilizacion-universidad/para conocer algo más de este proceso y que lo explica mejor que lo haría yo.


Bolonia, o la mercantilización de la Universidad
in Noticias Friday, June 13th, 2008 Trackback
Artículo original: Por MARÍA SÁNCHEZ DÍEZ (SOITU.ES)
- Bolonia, que pretende unificar el espacio educativo europeo, comienza a aplicarse.
- Los opositores al proceso de convergencia ven en él la mercantilización de la educación.
La
Declaración de Bolonia apenas tiene dos páginas de contenido. Éste puede ser un significativo dato de partida para empezar a hablar del confuso y polémico proceso que en los próximos años transformará la universidad española, adecuándola al Espacio Europeo de Educación Superior.

La
inminencia de la aplicación de la reforma, que debería estar lista para 2010, ha provocado un repunte de la oposición de profesores y estudiantes en ciudades como Granada, Barcelona, Murcia, Sevilla y Madrid, donde 200 estudiantes han estado un mes encerrados en la Facultad de Filosofía de la Complutense.

Mientras las autoridades educativas les acusan de alarmistas, ellos ven en la convergencia una reconversión comercial de la universidad. El discurso abstracto ha empezado a convertirse en una realidad material, pero ¿cómo? Intentamos resumir las principales discrepancias de los opositores a Bolonia.

¿Sistema abierto o formación generalista y deficiente?
La modificación más sustancial que conlleva Bolonia es la sustitución de las actuales licenciaturas por grados y posgrados, en un intento de uniformar el catálogo de titulaciones en el conjunto de la UE. Siguiendo el modelo anglosajón, los grados serán el equivalente a las actuales licenciaturas, reduciéndose a una titulación de cuatro años. El primero de los cursos será de formación general compartida por todos los estudiantes de una misma área. El argumento que subyace bajo esta modificación es la movilidad, una de las bases sobre las que se fundamenta Bolonia, un proyecto que busca la permeabilidad de estudiantes en un espacio educativo común.

“De los cinco años que se estudiaban antes, los licenciados van a salir ahora habiendo estudiado sólo dos específicos”
Algunos profesores y estudiantes, sin embargo, creen que esta unificación de las titulaciones supone una merma enorme en la calidad de la formación superior. Por lo pronto, las carreras pierden un año. De los cuatro que quedan, uno será una especie de curso cero de corte muy generalista y el último se prevé que esté vinculado a prácticas (generalmente, no remuneradas) en empresas. “Es un gran mazazo a la educación en contenidos”, indica Carlos Fernández Liria, catedrático de la Universidad Complutense y uno de los principales abanderados contra la reforma. “De los cinco años que se estudiaban antes, los licenciados van a salir ahora habiendo estudiado sólo dos específicos”. “Van a terminar con una cultura general y una formación muy precaria”.

¿Capacitación laboral o universidad elitista?
Tras los criticados grados, Bolonia prevé que la formación continúe con posgrados (también conocidos como títulos propios o másteres), una especie de segundos ciclos de especialización
propuestos por cada universidad. La mayor reticencia hacia este sistema es que los grados no preparen lo suficiente a los alumnos y que éstos se vean obligados a hacer un posgrado para poder acceder al mercado laboral. Sin embargo, las autoridades universitarias y educativas han asegurado que los grados serán suficiente para encontrar trabajo.

Todo ello, sumado a que los másteres, aunque sigan manteniéndose a precio público, serán más caros que los actuales segundos ciclos (según cálculos de los estudiantes encerrados en la Complutense, el crédito ha pasado de costar 9,90 euros a 25,85), hace temer que la implantación de este modelo termine convirtiendo la universidad en un lugar elitista donde sólo los que puedan pagarse el acceso a un título propio, tendrán una formación completa.

¿Financiación mixta o mercantilización de la Universidad?
El motor que mueve la reforma de Bolonia, explicitado en la misma declaración, es hacer del conocimiento un valor para el crecimiento y el desarrollo del continente. En este sentido, uno de los objetivos que la Unión Europea es abrir la universidad pública al capital mixto, combinando la financiación pública con fuentes privadas. Esto ha levantado ampollas en la comunidad universitaria, ya que las compañías podrán subvencionar másteres con determinada orientación práctica útil, algo que ya sucede en la actualidad con las cátedras Repsol, por ejemplo.

Los profesores han sido los más críticos con esta posibilidad, ya que consideran una injerencia en la independencia de las universidades que las empresas ocupen este papel. Pero, ¿por qué tanta reticencia a que entre dinero privado que ayude a financiar la educación superior? La respuesta está en parte en la
Agencia Nacional de Educación de Calidad y Acreditación (ANECA) es un controvertido organismo externo cuyo papel consiste en evaluar las nuevas titulaciones que proponen las universidades.

Para dar luz verde a un grado o posgrado denuncian que la ANECA está valorando como uno de los criterios fundamentales la “utilidad social” que tenga la titulación. ¿Y en qué se traduce eso? En que se considera que las carreras de mayor utilidad social son aquéllas que sean capaces de atraer una mayor financiación externa. Éstas serán, por lo tanto, las que más dinero público reciban.

“Las carreras que no tengan un interés empresarial directo van a ser dañadas, si no directamente suprimidas”, se queja Liria, quien denuncia que las titulaciones más orientadas a las Humanidades están el peligro de desaparición. “Queremos estudiar la fenomenología del espíritu de Hegel, ¿pero a qué empresa le interesa eso?”, añade. “El dinero público, en lugar de dedicarse a la transmisión pura de conocimiento, va a desembocar en proyectos con interés empresarial, y las compañías van a conseguir a cambio un ejército de becarios pagados por el Estado”, concluye. Todo este conjunto de circunstancias es lo que entienden los contrarios a Bolonia como “mercantilización de la universidad”.

Ciencia e Innovación: la confirmación de los peores presagios
Para muchos de los contrarios a la reforma educativa que trae Bolonia, la inclusión de la política de universidades en el nuevo ministerio de Ciencia e Innovación es una muestra de que el diagnóstico que hacen del futuro de la educación superior es correcto. “La universidad queda al arbitrio de políticas de I+D+i, incompatibles con muchos estudios universitarios como las humanidades, la ciencia básica o la ciencia teórica”, explica un alumno participante en el encierro.

La desvinculación de la formación superior del resto de la educación, acercándola a políticas encaminadas a un desarrollo generalmente protagonizado por instituciones privadas, para ellos, está en perfecta consonancia con una Unión Europea que quiere hacer del conocimiento su valor esencial de crecimiento económico.

PARA SABER MÁS

7 comentarios:

Striper dijo...

Desconozco mucho sobre el tema voy a ver enlaces. Besos.

lola dijo...

Hola Merche, la verdad es que soy muy ignorante respecto a todo esto que planteas. Pero siempre me ha llamado la atención que a veces las personas se empeñan en estudiar cosas que ya no tienen salida, se que tiene que haber de todo, pero vamos hacia una sociedad muy tecnológica, cada vez más, y si las empresas privadas ayudan a la formación de futuros profesionales técnicos, no lo veo mal, en los U.S.A. se invierte mucho dinero en investigación, la mayoría de las veces con dinero de empresas ajenas a la universidad. Sin embargo en España, ni siquiera el Estado invierte, y sinceramente, se sabe que el nivel de los graduados universitarios es cada vez peor, al igual que la educación en general. Es lo que pienso, igual estoy equivocada, te repito que de esto no se mucho, miraré los enlaces que propones.
Un beso y que tengas una buena semana.

yolanda dijo...

Gracias por la información, yo tampoco estoy muy puesta en el tema, solo las informaciones de estos días atrás por la prensa y creo que no han sido lo centradas, que deberían, en el tema que ocupa: la reforma educativa!
A m me gusta que los estudiantes sean estudiantes y también rebeldes con causa y que estudiar no es sólo prepararse para un puesto de trabajo digno y suficientemente remunerado. Estudiar es tener acceso al conocimiento y adquirir los hábitos y capacidades necesarias para aprender (aquí me salió la psicóloga cognitiva que llevo dentro, jajajajaja). Que nada que a mí tampoco me gusta el Plan Bolonia, que la Universidad han de ser mucho más abierta, particularmente me gusta el sistema americano en el que tienes acceso a la cultura con mayúsculas primero y luego (en un segundo nivel) a la especialización. La vida nos exige cambios continuos y contra más especialización tenemos más incapacitados estamos para evolucionar! nena, hemos de hacer una campaña de reivindicación del mundo griego, aún estoy con lo de Sócrates, se aplaza el viaje pero empezaré a preparar un post con lo que encuentre, igual podrías echarme una manilla ¿qué te parece? hablamos!

fire dijo...

que alegria tenerte de vuelta merche...no sabia que habias vuelto a actualizar...ahroa tendre que ponerme al dia...jajjaa..
espero que te animes y sigas informandonos de este tipod e cosas...
esa merche reivindicativa...¡¡
un abarzo niña...
:-)

pilar mandl dijo...

¿Dónde andas? ¿Se acabó lo del blog? :-(

Cindyta dijo...

A veces lo que interesa a los gobiernos es simplemente como sacarle el jugo "monetariamente hablando" a las instituciones, tal vez ese sea el caso, no se. Pero coincido con la amiga de que hay ocasiones en que los estudiante buscan profesiones que no tienen ni pies ni cabeza.

Esta muy profunda tu entrada.
Saludos y feliz año nuevo!

Anónimo dijo...

Jajajaja 1 año después de última entrada publicada va y vengo a visitarte y ya no actualizas! mu mal...XD Petons enormes, lletja!

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