EL ESCORPIÓN Y SU NATURALEZA (Primera parte)
Había una vez un escorpión que necesitaba cruzar un río, pero los escorpiones no saben nadar así que estuvo pensando un buen rato a quién pedir ayuda. Mientras pensaba en ello vio una rana y ni corto ni perezoso le pregunta si puede ayudarle a cruzar el río llevándolo sobre su lomo. La rana que no era nada tonta, le dice que no porque si lo hace la picará con su aguijón, pero él replica diciendo que eso es absurdo, porque si así lo hiciera ambos se ahogarían. La rana piensa, analiza y comprende la lógica del argumento del escorpión y decide que le ayudará a pasar a la otra orilla. Y así con el escorpión sobre su espalda la buena de la rana empieza a cruzar el río.
Todo marcha a las mil maravillas hasta que en mitad del agua, el escorpión empieza a sentir dentro de él un instinto que pugna por salir, lucha contra ese sentimiento intentando controlarlo pero es tan fuerte que acaba pasando de deseo a necesidad sin que el pobre animal pueda evitarlo, y así, con todo el dolor de su corazón de alacrán, pica a la pobre e ingenua ranita.
Y mientras los dos se ahogaban irremediablemente, la rana con su último aliento le pregunta por qué la ha picado, y el pobre escorpión que también estaba en su último suspiro de vida le contesta: "porque es mi naturaleza".
Todo marcha a las mil maravillas hasta que en mitad del agua, el escorpión empieza a sentir dentro de él un instinto que pugna por salir, lucha contra ese sentimiento intentando controlarlo pero es tan fuerte que acaba pasando de deseo a necesidad sin que el pobre animal pueda evitarlo, y así, con todo el dolor de su corazón de alacrán, pica a la pobre e ingenua ranita.
Y mientras los dos se ahogaban irremediablemente, la rana con su último aliento le pregunta por qué la ha picado, y el pobre escorpión que también estaba en su último suspiro de vida le contesta: "porque es mi naturaleza".





